Me embrujaste,
pero no por el cómo te vestiste,
sino el cómo te mostraste.
Me embrujaste,
no por el cómo tus labios pintaste
sino por el cómo me besaste.
Me embrujaste,
no en el cómo me amaste
sino en el cómo te desnudaste.
Me embrujaste,
no en el cómo me miraste
sino en el cómo me trataste.
Me embrujaste
pero no porque me hechizaste,
sino por el cómo me enamoraste...
sábado, 3 de noviembre de 2012
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario